Nuestra historia
Empezamos con una pregunta sencilla
¿Por qué los talleres de cerámica suelen ser intimidantes para quien empieza? Esa pregunta fue el origen de Lerunqorai.
Decidimos crear un espacio donde el proceso importara tanto como el resultado. Donde equivocarse fuera parte del aprendizaje, no un fracaso. Donde el grupo pequeño no fuera una limitación sino el corazón del método.
Llevamos varios años en Bilbao con esta filosofía. El taller está en el barrio de Abando, bien comunicado, con espacio suficiente para que cada persona trabaje con comodidad sin sentirse en una fábrica.