El taller detrás de cada pieza

Un espacio creado con cuidado para que cualquier adulto pueda descubrir la cerámica sin sentirse perdido.

Instructora de cerámica guiando a una participante adulta en el taller
Nuestra instructora trabajando con una participante en el taller de Bilbao

Empezamos con una pregunta sencilla

¿Por qué los talleres de cerámica suelen ser intimidantes para quien empieza? Esa pregunta fue el origen de Lerunqorai.

Decidimos crear un espacio donde el proceso importara tanto como el resultado. Donde equivocarse fuera parte del aprendizaje, no un fracaso. Donde el grupo pequeño no fuera una limitación sino el corazón del método.

Llevamos varios años en Bilbao con esta filosofía. El taller está en el barrio de Abando, bien comunicado, con espacio suficiente para que cada persona trabaje con comodidad sin sentirse en una fábrica.

Principios que guían cada sesión

Grupos reducidos siempre

Máximo ocho personas por sesión. No es marketing, es una decisión estructural. Con más personas, la calidad de atención cambia.

Tu pieza, tu ritmo

Nadie avanza al ritmo del más rápido del grupo. Cada persona trabaja a su propio paso y eso es completamente válido aquí.

Resultado desde el primer día

No hay semanas de teoría antes de tocar la arcilla. Empiezas a crear en la primera sesión y te llevas algo tangible.

Materiales con criterio

Usamos arcillas y esmaltes seleccionados con atención a la calidad y al impacto ambiental. Las piezas de vajilla cumplen normativas alimentarias.

De la arcilla a tu estantería

Entender cómo funciona el proceso completo te ayuda a saber qué esperar. No hay sorpresas, solo cerámica.

Modelado a mano

La base de todo. Aprendes a trabajar la arcilla con técnicas de pellizco, rollos y placas. No usamos torno en los talleres de iniciación, lo que hace el aprendizaje más accesible.

Secado y biscocción

Las piezas modeladas necesitan secarse lentamente para no agrietarse. Después van al horno a baja temperatura. Esta fase la gestionamos nosotros entre sesiones.

Esmaltado

Tú eliges los colores y aplicas el esmalte. Es una de las partes más satisfactorias. Vemos cómo la pieza cruda empieza a transformarse.

Cocción final y recogida

El horno hace su magia. Los esmaltes se funden y la pieza alcanza su aspecto definitivo. La recoges en el taller cuando está lista.

Un taller pensado para trabajar con comodidad

El local está en la calle Felipe Uhagón Alkatearen Kalea, 12, en el barrio de Abando. Bien iluminado, con mesas amplias y todo el material necesario.

No hace falta traer nada. Nosotros ponemos la arcilla, las herramientas, los esmaltes y el delantal. Tú pones las ganas.

  • Mesas individuales amplias
  • Luz natural y artificial equilibrada
  • Horno propio en el taller
  • Zona de lavado y limpieza
  • Acceso con transporte público
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Interior del taller de cerámica Lerunqorai en Bilbao con mesas de trabajo y materiales
El espacio de trabajo en nuestro taller de Abando, Bilbao